“Los caminos verdes” es una expresión muy usada en América Latina para referirse a encontrar una vía alterna, sin tráfico, a tu destino. 

Escritores de negocios e innovación también la han llamado “el océano azul”, para diferenciarla del “océano rojo” plagado de tiburones competidores.

Salir de la caja, pensar fuera del cubo

Este año inicié un  experimento sobre cómo monetizar contenido digital usando “los caminos verdes”. La idea inicial era hacerlo de manera privada y al finalizar, dentro de 3 años, presentar un whitepaper sobre el ejercicio. 

Pero hoy mientras dictaba una mentoría de mi Taller de Herramientas Digitales para Adultos Mayores, mi tallerista me hizo el siguiente comentario: “Me han escrito de X revista para que les colabore con unos artículos pero no me dicen nada de si me van a pagar o no”. 

Y creo que ahí hay un gran issue a resolver. Tú, como generador de contenidos, es quien debe marcar el camino en tu estrategia de monetización. Nada de esperar a que te digan si te van a pagar o no, o cómo te van a pagar. Tu trabajo, tus condiciones.

Ya escribí un artículo sobre cómo monetizar contenidos, así que en este artículo voy a racionalizar y compartir con ustedes mi estrategia para el proyecto Taller de Herramientas Digitales para Adultos Mayores. 

¿Cómo pasé de vender un Taller a monetizar los productos del Taller?

En noviembre de 2020, plena pandemia, cuando diseñé el Taller de Herramientas Digitales (en el marco de las MasterClass de redacción para emprendedores de Flavio Amiel) uno de los grandes retos fue ¿cómo monetizar y hacer rentable y sostenible en el tiempo esta idea? 

Toda mi vida profesional he vendido contenidos. En Internet deben haber miles de artículos míos, hijos no reconocidos, por los que me pagaron en algún momento. No quería hacer lo mismo de siempre. 

Sin embargo, he de confesar que no fui muy creativa con la respuesta: vender el taller online en modalidad one to one  como especialista en el área de creación de contenidos. 

Así transcurrieron 2 meses, vendiendo mi Taller para Adultos Mayores. Y aunque tuvo tracción, no me sentí bien con la experiencia. 

Razón 1: la modalidad one to one era muy limitada. Mi vida profesional es intensa y solo podía atender a 4 talleristas al mes. 

Razón 2: tal como estaba planteado, la experiencia de dictar el taller se quedaba limitada en esas horas y en ese espacio.

Razón 3: me sentía defraudada con la idea de que si un Adulto Mayor no podía pagar el Taller entonces quedaba por fuera. Esa no soy yo, eso no me representa. 

El plan no terminaba de tomar forma en cuanto a cómo monetizarlo hasta que una mañana me escribe una abuela de 66 años. Me cuenta su proyecto. Me cuenta su vida. Y yo solo pensaba: “quiero tener a esta maravillosa mujer en mi Taller”. 

Pero no podía pagar. No aún, debía pensarlo, consultarlo con su familia. 

Pude haber terminado la conversación y pasar a la siguiente. Pero hice algo distinto. Le dije que amaba su proyecto y que sería para mí un placer dictarle el taller a cambio de permitirme contar su historia, compartir su proceso en Internet y llevar de la mano su idea hasta que esté robusta. 

Recuerdo que al terminar la conversación lo que pensé fue: “ella no lo puede pagar, pero yo conseguiré que lo paguen por ella”. 

Warren Buffett debe estar muriendo de la risa en este momento, pero esta es mi idea. 

Los 7 puntos de mi plan para monetizar

  1. Dictaré gratis máximo 2 talleres al mes.
  2. Elegiré los proyectos con los que voy a trabajar tomando en cuenta su viabilidad, su diferenciación y su capacidad de permanecer en el tiempo e impactar la historia de vida.
  3. Haré contenidos sobre cada uno de ellos en mi sitio web, en mi Canal de Youtube, en mi feed de Instagram. Será una bitácora que además permitirá emular el trabajo en cualquier parte del mundo. 
  4. Monetizaré esos contenidos en tres modalidades: Adsense (o similares), Afiliación y Sponsoreo. 
  5. A lo largo de 3 años llevaré este resumen detallado de cada historia y cada proyecto para finalmente escribir un libro digital que estará a la venta. 
  6. Luego de 3 años dictando el Taller habré perfeccionado la técnica y podré implementar un taller online asincrónico que estará a la venta por un precio asequible. 
  7. Tendré una mirada externa y crítica con todo el proceso. Mi esposo es perfecto para eso. Revisaremos resultados y daremos vuelta a la rueda para avanzar.

Oportunidades de mi plan de monetización

  1. Tiene fuentes variadas de ingresos.
  2. Su implementación es recursiva y continua. Produce talleres que luego son contenidos, que generan más talleres que serán más contenidos.
  3. No hay fricción en ninguna parte del proceso. Es un ganar-ganar perfecto.

¿Ven? Estos son los caminos verdes. No todo en la vida es una transacción comercial directa, complicada y embotellada. 

No sé si funcionará. Es muy posible que se transforme. Eso sería sano. Pero nada me preocupa, tal como decía Steve Jobs: “No puedes conectar los puntos mirando hacia adelante, solo puedes hacerlo mirando hacia atrás. Así que tienes que confiar en que los puntos se conectarán de alguna forma en el futuro”.

PD: La fotografía de la portada es cortesía de mi tallerista Clemencia Ibañez, en esa clase estamos creando su blog.