No perdamos tiempo en presentaciones, seguramente estás aquí procastinando, así que sin más tardanza: 12 hacks de productividad.

  1. Planifica como una cadena en la que cada paso hacia la entrega sea un eslabón. Es más fácil caminar paso a paso que hacer el salto largo de Catherine Ibarguen.
  2. Enfócate en lo que haces. ¿Cómo? Aplica un método de productividad llamado Tomato Timer en el que dedicas bloques de 25 minutos al trabajo duro y luego descansas 5 minutos.
  3. Organiza tu agenda pública. Que las reuniones no te coman el tiempo más productivo. Mi recomendación es tener bloques para reuniones, preferiblemente las horas en las que eres menos productivo, por ejemplo, luego del almuerzo o al finalizar la jornada laboral. Evita las reuniones los lunes y viernes. Recuerda que si no organizas tu agenda, vendrá otro a hacerlo.
  4.  Duerme todo lo que necesites. Esa máquina que tienes en la cabeza necesita descanso. Mide tu éxito por la libertad que tienes para dormir cuanto quieras.
  5. Camina todo lo que necesites, preferiblemente al terminar la jornada laboral.
  6. Invierte en buenos equipos y buena conexión, son tus herramientas de trabajo. La mejor silla que puedas pagar, la mejor mesa y computadora y por supuesto, la mejor velocidad de Internet.
  7. Deadlines falsos. La ley de Parkinson no miente: “El trabajo se expande hasta llenar el tiempo de que se dispone para su realización”. Procastinas porque amas la adrenalina de entregar todo a última hora. Ok, pon fechas de entrega adelantadas y acaba con el autosaboteo.
  8. No trabajas en un Call Center, no necesitas responder inmediatamente ese correo, esa llamada, ni ese mensaje de Whatsapp.
  9. Ejercita el maravilloso arte de decir NO. Cada vez que dices Sí (y querías decir no) muere un conejito. Ya te lo dije.
  10. Calendario y lista de entregables diarios. Google Calendar y Keep de Google son gratis.
  11. Redes Sociales. Dales en un espacio en tu agenda diaria, pueden ser esos 5 minutos de descanso del Tomato Timer. Sí, tan importante como programar tus tareas es programar tus distracciones.
  12. Simplifica tu vida. Y la mejor manera de hacerlo es tener rituales que te lleven de una manera fluida al mood del trabajo.

¡Ahora, a trabajar!