Dirección: Ingmar Bergman
Guión: Ingmar Bergman
País: Suecia
Año: 1966
Duración: 86 min
Reparto: Bibi Andersson (Alma), Liv Ullmann (Elisabeth Vogler), Gunnar Björnstrand (Sr. Vogler)
Fotografía: Sven Nykvist
Música: Lars Johan Werle
En 1966, el director sueco Ingmar Bergman enfrenta a dos mujeres, la intensidad del conflicto es tal que terminan mimetizándose mutuamente convirtiéndolas en una Persona.
Escrita durante la estancia del director sueco en un hospital, entre conflictos anímicos y separación total del exterior, Persona asumió categoría de película maldita que la alejaba de la popularidad de Fanny y Alexander y la recluía a circuitos alternativos de cine. Esta película es uno de los caminos menos recorridos en la obra de Bergman, y a su vez, uno de los más intensos.
Críticos y amateurs le han encontrado a Persona decenas de significados. Algo notable si consideramos que eso sólo se logra cuando hay una interacción real entre el filme y el espectador. Algunos lo consideran un viaje psicoanalítico, una odisea de metáforas, un descubrimiento a la mujer que arrastra al suspenso. Descripciones que hacen comprender el sitial de esta película entre las menos conocidas de Bergman.
Al final, es una película en la que su protagonista renuncia al habla durante una escenificación teatral de Electra. Una renuncia que persigue el sueño de no ser, de no parecer, de no participar en la vida. Y al final, enfrentada al extremo, ciertamente se le escapa una palabra: "nada".
No es un filme difícil, no exige más que comunión con los 86 minutos de imagen, sonido y discurso, es intensa y a momentos parece arrancarte vestigios de gritos de angustia o sorpresa. Sólo la fotografía de Sven Nykvist, un intenso contraste blanco y negro vale para tener esta historia entre las favoritas.
